Los vecinos de un barrio de Valencia se encuentran desesperados por una plaga de pulgas que les hace la vida imposible desde hace meses. El foco de la plaga está en el interior de uno de los inmuebles y proviene de una vecina que tiene graves carencias higiénicas en el domicilio.

La Policía Local y su Unidad de Medio Ambiente han fumigado la fachada de la vivienda pero no pudieron acceder a la casa de donde proviene el foco al tratarse de una propiedad privada.

Los vecinos han adquirido un curioso hábito: cada vez que entran en el edificio se echan insecticida en las piernas. Lamentan que incluso los vehículos que se encuentran en las inmediaciones de la calle están llenos de pulgas.

La reportera de 'Espejo Público' que se encontraba contando la noticia ha sido víctima de la plaga en primera persona. Cuando se encontraba hablando con una de las vecinas varias pulgas le han picado en las piernas. Una de las afectadas ha intentado repelerlas con un spray insecticida pero el parásito se había adherido ya a la piel de la periodista.