La Unidad Central operativa (UCO) de la Guardia Civil ha colaborado con la Policía boliviana en una operación en la que han desmantelado una red de prostitución en la que obligaban a 30 mujeres a mantener hasta 25 relaciones sexuales al día cobrando entre 30 y 50 bolivianos por cada servicio, unos 4 ó 6 euros.

Las mujeres se encontraban en régimen de semiesclavitud y trabajaban en cubículos numerados en una situación de completa insalubridad. Los efectivos españoles han asesorado a su homólogo boliviano en cómo abordar este tipo de operaciones.