El fallo se debe, entre otras cuestiones, a las negativas constantes del cantante a someterse a la prueba de paternidad que solicitaba Fiscalía. Tal y como recuerda la abogada Bárbara Royo el negarse a realizar las pruebas de ADN es un indicio en contra del supuesto padre.

En este caso jugó un papel importante la labor de un detective que buscó indicios de ADN en vasos de otros hijos del cantante internacional.

Tras un periodo de vigilancia exhaustiva el detective consigue una botella de agua de la que había bebido Julio José Iglesias, hijo del cantante.

Javier Sánchez Santos siempre ha manifestado que buscaba una sentencia positiva en reconocimiento a su madre, que lo pasó muy mal ya que cuenta que Julio Iglesias la dejó sola ya en el embarazo.