Los padres del pequeño, que cayó a un pozo de Totalán (Málaga) el pasado domingo, no se han separado del lugar donde tuvo lugar el accidente. Los efectivos de rescate han instalado unas carpas con recursos para que puedan permanecer a la espera del modo más confortable posible.

Los progenitores se encuentran esperanzados de que los efectivos de búsqueda comiencen la construcción de los túneles.