Díaz ha hablado con 'Espejo Público' desde Caracas. Agradece la atención de los medios españoles hacia su caso y el apoyo que le han brindado a sus padres. Afirma que en este momento no es un ciudadano libre y no puede hablar de su caso ni salir del país. Además, tiene que firmar en la comisaría cada 8 días.

El Gobierno de Maduro le acusa de instigación pública. Su mujer asegura que le amenazaron con llevar un cadáver a su casa y culparle de ese asesinato. "Espero que esto no le ocurra a ningún periodista en el siglo XXI, llevo muchos años dedicado a entender qué pasa en Venezuela. Nunca pensé ser protagonista de estos horrores que yo cubría con otras personas", destaca.