El Papa condenado no ingresará en prisión, ya que ha confesado y ha habido un pacto entre la Fiscalía y la defensa. Lleva un año en prisión preventiva, tiene como condición no delinquir y se ha pactado que devuelva determinadas sumas económicas.

A Ginés se le condena por un delito de tentativa de robo con violencia e intimidación y dos delitos de lesiones. También se condena a la esposa de Ginés, Nieves Triviño, a cinco años de prisión por los mismos delitos y con la misma agravante de disfraz: en el asalto, ocultaron sus rostros con pasamontañas.

Además, el juez ha impuesto al expapa y a su esposa la prohibición de acercarse a menos de 300 metros del templo de El Palmar de Troya durante diez años.

Tal y como explicaba el periodista Luis Rendueles, el Papa Gregorio XVIII vendía como su principal logro que la mujer llevara pantalón vaquero y que los casados pudiera practicar posturas que no fueran la del misionero. "Que la mujer se pudiera poner encima practicando sexo y que el hombre pudiera tocarle los pechos, aunque no mucho", eran algunas de sus directrices aperturistas.