Iglesias rechazaba así las sugerencias que han empezado a hacerse desde el PP y el PSOE para modificar la normativa constitucional referente a la investidura. En su opinión, esa reforma “va contra el espíritu de la Constitución”, que obliga a que “cuando un político gana las elecciones tiene que llegar a acuerdos con otros”, dentro de lo que es un sistema parlamentario y no uno presidencialista, algo en lo se convertiría si se primara, como en Grecia, al ganador de las elecciones.

A su modo de ver, entre “un sistema que haga que un partido con el 27% de votos tenga todo el poder y uno en el que los partidos tengan que entenderse y compartir el poder, es mucho mejor lo segundo”.

Iglesias subrayó que en España se ha “padecido los excesos de poder y cómo se le suben los humos a un partido que tiene todo el poder”, y rechazó esa mentalidad de “Como no llego a acuerdos, cambio la ley, a ver si la ley me hace el trabajo”.