Abad ha mostrado el bidón en el que la Guardia Civil halló a María, desnuda y en posición fetal. Un lugar en el que la joven se habría escondido en la mañana del jueves después del crimen de los niños. Según el periodista, el crimen se habría cometido en la madrugada del miércoles al jueves. María habría sacado a los hijos de la vivienda y habría cometido el crimen fuera de esta. La hipótesis de los investigadores es que acabó con la vida de los niños cerca de las fosas en las que les enterró posteriormente.

Tras ser interceptada por la Policía en el bidón, la joven aseguró no saber dónde estaban sus hijos. Finalmente acabó confesando a los agentes donde se encontraban los cuerpos y les aseguró, en un relato inconexo, que estaban siendo perseguidos por una secta y que uno de sus hijos estaba poseído por el demonio.

A pocos metros del bidón en el que se había escondido la madre se encontraba la primera fosa con uno de los cuerpos mientras que el otro niño había sido enterrado en la parte trasera de la casa en la que vivía la familia. La Guardia Civil ha estado recogiendo muestras en la casa okupada donde vivía esta familia durante todo el fin de semana.