El local se llama Bar Oliva y su dueño es un ciudadano de origen chino:Chen Xiangwei, un defensor de Franco conocido como Mister Chen. Tiene 41 años. Lleva 21 en España. Casado con una ciudadana china y padre de 3 hijos ya españoles. En 2013, Mister Chen decidió darle un lavado de cara integral a su local y convertirlo en un templo a Franco.

Fotos del dictador, banderas con el águila de San Juan, frases como "Franco presente" o "España una grande y libre" son los elementos decorativos de todo el bar. Asegura que todos los objetos franquistas que hay en el local responden a "donaciones de gente que le tiene cariño, los guarda en su casa y se los regalan". En algunos casos ha sido la mismísima Carmen Martínez-Bordiu la que le ha llevado esas reliquias.

"Quiero justicia y democracia, vengo de un país comunista que no deja vivir a la gente", reclama.