Todo empezó cuando Mercedes se dio cuenta de que su hija consumía droga estando embarazada. A partir de ese momento avisó a Servicios Sociales de la situación y dispuso todo para cuidar a la bebé recién nacida.

Su sorpresa vino cuando Servicios Sociales fue al hospital para llevarse a la recién nacida con tan solo tres días de vida. La pequeña pasó a una familia de acogida de urgencia en Cádiz. Tanto Mercedes como sus 12 hermanos se presentaron como familias de acogida para la niña pero la Junta de Andalucía desestimó todas las propuestas.

El mazazo más gordo para la familia de Mercedes ha sido enterarse de que la niña se encuentra en situación de preadopción. Mercedes llegó a echar a su propia hija de casa para facilitar la acogida de la recién nacida, sin éxito.

Hace un año ganó una sentencia que dice que como abuela es idónea para acoger a la pequeña y no entiende que la administración no frene los trámites de preadopción de la niña.

Asegura además que su hija se encuentra en proceso de reinserción y que está luchando todo lo que puede por recuperar a la pequeña.