Señala que en ningún momento Reino Unido ha prohibido su consumo, sino que se trata de un malentendido ya que la han metido en la lista de otras grasas.

Este experto dirigió un estudio sin precedentes sobre el aceite de oliva. Con una muestra de más de 7.000 pacientes con alto riesgo de enfermedades cardiovasculares probaron una dieta con alto consumo de este aceite y otra en la el paciente consumía alimentos bajos en grasa.

El estudio, que se llevó a cabo en 10 años de trabajo, determinó que las personas que consumía habitualmente aceite de oliva reducían el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares.