La Policía ha detenido a 4 hombres, aunque uno de ellos ha quedado en libertad. El periodista Nacho Abad ha explicado cómo se desarrollaron los hechos. La joven brasileña de 25 años mantuvo una fuerte discusión con sus compañeras de piso y salió enfadada a a calle. Allí coincidió con un desconocido que la convenció para ir a su casa a tomar un vino.

La joven se sorprendió al ver que en el domicilio había otros tres varones. Cuenta a la Policía que allí bebió una copa de vino y vio que tenía unos polvos blancos, le explicaron que era una sustancia para relajarla, ya que se encontraba muy alterada.

A partir de ese momento comenzó a perder la conciencia y solo pudo recuperarla en pequeños momentos. Aprovechó uno de eso momentos de lucidez para escribir a su hermano y alertarle de que estaba siendo retenida y violada. Su hermano avisó a sus compañeras de piso y estas llamaron al número de teléfono desde el que la víctima hizo la llamada. Uno de los agresores cogió el teléfono y quedó con las jóvenes en el puente de San Antón para hacerles entrega de la víctima.

Un rescate muy cinematográfico que se truncó, ya que una patrulla de la policía municipal pasó por el lugar y los jóvenes asustados no entregaron a la joven.

Fue al día siguiente cuando al final entregaron a la chica a sus amigas. Le habían dado una ducha y cambiado de ropa para eliminar pruebas. La Policía localizó a sus agresores: dos argelinos, un georgiano y un español. En el registro del domicilio encontraron restos biológicos de los agresores y sangre de la joven.