Asegura María Grima que se encuentra nerviosa tras la agresión. "Ayer fue un día de nervios, tuve que ir dos veces a Urgencias", relata.

Esta mujer no pensó "que por sacar la bandera de España fuera a sufrir una agresión". En el hospital le han entregado los partes de lesiones que entregó en la denuncia que interpuso a su agresor. Señala que tras recibir el golpe por la noche le dolía todo el cuerpo.

Grima se siente "impotente". Cuenta que ella ni si quiera se encontraba en la manifestación, sino que estaba en la parada del autobús con su bandera de España. Según su testimonio, los manifestantes le "provocaron" y finalmente se unió a la multitud con la bandera. Tras esto comenzó a ondearla mientras cantaba y uno de los presentes intentó arrebatársela. Al oponer resistencia este manifestante le propinó un puñetazo en el cuello tras el que Grima quedó tendida en el suelo.