Margarita Robles pone en valor el gran despliegue de medios técnicos para ayudar en las labores de recuperación de la zona. "La UME está con bombas sacando agua y no saben cuando terminarán. Vi mucho sufrimiento", señala. Para la ministra "es momento de arrimar el hombro" y pide "que se tenga prudencia porque queda mucho trabajo por hacer".

"Ha participado la unidad militar de emergencias, el ejército de tierra y el del aire. Hay unos 1.400 efectivos con 400 vehículos desplazados y hay sitios donde todavía se tardarían meses en volver a la normalidad", subraya.

Destaca también que los técnicos advierten del riesgo que surge en estos días en las zonas afectadas, ya que el suelo se va reblandeciendo y puede haber más peligro. "Tiene que haber prudencia, hay sótanos inundados con coches dentro".