Novedades en la investigación de la joven desaparecida el 12 de junio en Málaga. Espejo Público tiene nuevas imágenes de la zona en la que se está basado la búsqueda de Dana.

La Guardia Civil está trabajando muy cerca de la casa de Sergio y Dana. Se encuentran registrando montes, pozos y agujeros que no estén controlados en los alrededores de la vivienda. Lamentablemente, los agentes están convencidos de que hallarán el cuerpo de Dana sin vida.

Uno de los datos que les ha convencido que pueda estar cerca de la casa es el olor a lejía que dimanaba de los sueles de la vivienda.

Son 20 ya los días de la desaparición, la Guardia Civil busca sin descanso cualquier pista que pueda llevarle al paradero de la joven. Hablan incluso con lugareños para saber nueva información acerca de cañadas, agujeros o albercas que no estén controlados.

Los agricultores de la zona colaboran también en la búsqueda, en caso de encontrar algo sospechoso. Las pistas que buscan los agentes en el monte son cualquier tipo de movimiento en la tierra, como cualquier presunto hoyo tapado o tierra movida que pueda indicar que Dana haya pasado por allí. Durante la mañana de este martes ya han mirado en más de 10 albercas y cañadas. Los agentes no dejan ni un palmo por rastrear con la esperanza de encontrar a la desaparecida.

El entorno es lo que vigila la Guardia Civil y en él se encuentra también la pareja de la desaparecida, el padre de su hija. Una de las cosas que hace sospechar del novio es la llamada que realizó al 112, cuando Dana desaparece. No cuadra en el perfil de un padre completamente preocupado.

En la llamada se puede escuchar a Sergio como explica pausadamente que su mujer ha desaparecido y que no va a volver, además de expresar que también ha dejados a su hija por lo que no sabe qué hacer con el bebé. La llamada y la pasividad del padre no cuadra en un perfil inocente puesto que lo lógico sería presentarse en la comisaría y preguntar a familiares y a todo aquel que pueda tener una relación con la joven.