La presunta homicida es María del Carmen, la esposa de Jesús María. Esta había denunciado en febrero la desaparición de su pareja. Los investigadores le informaron de que registrarían su domicilio en busca de pruebas que esclarecieran el caso y fue entonces cuando le pidió a una amiga que le custodiara una caja de cartón que según ella contenía juguetes sexuales.

Cuando esta vecina abrió la caja descubrió que en realidad en el interior había una cabeza humana. En un primer momento los investigadores determinaron que la cabeza había sido cocida, dado su estado. Sin embargo, apunta Nacho Abad que nuevos análisis establecen que el cráneo fue quemado con el resto del cuerpo y se desprendió, no fue voluntariamente cortado.

El dispositivo que lleva el caso trata ahora de averiguar en qué lugar se quemó el cuerpo, quién pudo ayudar a la mujer a sacarlo del domicilio y dónde se encuentra el resto del cadáver.