Amanda es la madre de un pequeño de 16 meses, que para salir adelante trabaja de camarera. Ha contado a 'Espejo Público' cómo cada día tiene que luchar contra la necesidad de estar con su hijo, por tener que pasar jornadas completas trabajando.

Su mayor deseo es llegar a casa para ver a su niño y asegura que "duele y es muy duro perderse verle crecer" y confirma que "no se acostumbra a echarle de menos, se acostumbra a tener que trabajar para poder comer".

Al principio hacía víde llamadas en sus descansos para poder verle algo durante el día hasta que saliese tarde de trabajar.

Señala que hasta que no llega y está con su hijo en casa "no es consciente de lo que se pierde", pero por esa mima razón trabaja duro para poder mantenerle.