En palabras de la propia jueza la obra de ingeniería que se llevó a cabo para rescatar al pequeño afectó total o parcialmente a más de una veintena de parcelas del Cerro de la Corona. Fue la Junta la que asumió el coste de los trabajos que se cifró en casi 700.000 euros.

A la cuantía de las obras hay que sumar la indemnización que deberían tener los dueños de las parcelas colindantes que resultaron afectadas por los trabajos. Teniendo en cuenta los costes directos e indirectos de la operación, la jueza baraja ahora la expropiación de los los terrenos, "ya que nunca podrán regresar a su estado original".

Tal y como asegura el periodista de Diario Sur, Juan Cano, aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre este asunto. La administración espera ahora para ver el recorrido jurídico con el que termina el caso.

Asegura además que la decisión de expropiar las tierras se basa en evitar que allí pueda volver a producirse un accidente.