La muerte del pequeño Julen tras su caída en un pozo de Totalán donde se encontraba celebrando una comida familiar sigue llena de incógnitas. ¿El pozo estaba tapado?, ¿fue legal la prospección?, ¿se siguieron las medidas de seguridad?. Para dirimir las responsabilidades del caso esta semana se ha celebrado una vista oral con las personas que estuvieron presentes durante la caída del niño.

Victoria, madre de Julen, insiste en que nadie le avisó de que allí había un pozo porque de haber sido así no habría acudido a celebrar una comida con su hijo. El propietario de la finca, marido de la prima del padre de Julen, insiste en que él advirtió a todos de que allí había un pozo. "Sobre él recae la responsabilidad de que el pozo no estuviera tapado", afirma el periodista de 'Espejo Público'.