El caso de este niño ha despertado una ola de solidaridad. Una persona anónima quiere contribuir económicamente para aportar la cifra económica necesaria para que esa máquina pueda ponerse en marcha en el menor tiempo posible. Se trata de una máquina muy compleja que afecta directamente al tumor y no interfiere en el resto del organismo del niño.

Tal y como asegura la madre de Cristian, el tumor que tiene su hijo tiene cura con un tratamiento determinado en adultos, pero no en el caso de los niños.

Actualmente el pequeño se encuentra bien. Juega y corre como un niño de su edad. Ha recibido 12 sesiones de radioterapia y el tumor se encuentra 'dormido'. Médicamente es imposible predecir cuando se 'despertará' el tumor. El pequeño tiene un grado IV, el más grave, y el tiempo juega en su contra.