Cuando su hermana falleció, Carlos cuenta que una doctora de guardia le aseguró que el fallecimiento se debía a una parada cardiorespiratoria y a un fallo multiorgánico, pero no entró en más detalles. Cuando preparaba los trámites para incinerarla recibió una llamada del doctor Arranz. Le pedía permiso para practicar a su hermana un exámen 'post mortem' ya que sospechaban que la muerte podía deberse a causas externas. Carlos pensó que se refería a alguna negligencia, pero en ningún caso que el facultativo sospechaba que Consuelo había sido asesinada.

Hacía unos meses que en el hospital algo no cuadraba. Varias pacientes fallecían cuando se encontraban aparentemente bien por causas inexplicables. En la investigación se determinó que en todas esas muertes había algo en común: la misma auxiliar de enfermería estaba de turno en todos los casos.

El caso de Consuelo sirvió para constatar que la mujer tenía aire intravenoso que alguien le habría inyectado. Ahora Beatriz, conocida como el 'ángel de la muerte' se enfrenta a la petición de 40 años de cárcel por parte de a Fiscalía por dos delitos de asesinato.