Explica que es muy importante que un periodista que hace labores parlamentarias se gane a sus fuentes. Para conseguirlo, tiene que hablar con el político de turno o el jefe de prensa del partido esperando a que le filtren información en unos días en los que las negociaciones son tan secretas.

Relata que a pie de Congreso ha sido testigo de cómo los periodistas estaban ávidos de conseguir alguna fuente "que diera pistas de por dónde iban a ir los tiros". A Bans le queda la sensación de que en el último día es cuando más verdades se han dicho.

"Parecía que a los periodistas nos querían teledirigir para crear opinión pública", señala.