Asegura Gay de Liébana que empieza a ver dudas a medio plazo de que vaya a haber dinero para pagar pensiones. Cree que el aumento del salario mínimo interprofesional no es una buena solución económica. "Es peor el remedio que la enfermedad", matiza.

Considera que "este año va a ser muy exigente". "A los empresarios no hay que castigarles ni oprimir a la clase empresarial. No se puede sangrar a las sociedades y a la persona que se ganan la vida gracias al talento", destaca en opinión a las últimas políticas del Gobierno.