Considera que las estancias de entre 14 y 16 meses en prisión les ha hecho adoptar un tipo de pensamiento típico en estas situaciones. "En esos casos lo habitual es dejar a un lado la mente individual y adoptar una mentalidad colectiva. Ante la bajada de la autoestima se crea un patrón colectivo, esto es complicado de llevar y pasa factura en el futuro", señala. La experta advierte que esa situación "conlleva un deterioro físico, cognitivo y afectivo".

Señala a Jordi Sánchez como uno de los más afectados por su estancia en prisión."Iba con el 'yo puedo', pensando "con la autoestima de mis ideales me salvaré" pero su cara triste y decaída lo dice todo", asegura. Situación similar es la que achaca a Jordi Turull.

"Jordi Sánchez iba pensando que le salvarían sus ideales"

Sobre Raúl Romeva, considera que ha tenido un cambio a mejor. "Es el que más capacidad de resilencia tiene y se le nota que hace más horas de gimnasio, que generan muchas endorfinas".

Cree que la mirada altiva de Joaquín Forn y Oriol Junqueras ha desaparecido. "De Junqueras esperábamos un cambio físico más evidente, está pasando por este proceso de puntillas y ya lo resolverá. Cuando salga tendrá que buscar sus referentes", destaca.

A Jordi Cuixart le define como "uno de los que más poder de resistencia tienen". Le ha llamado la atención la cara de las mujeres. "Se las ve más preocupadas y con una pérdida de control".