Un padre ha acabado con la vida de su hijo de 11 años y tras el asesinato, se ha ahorcado. Los hechos han ocurrido en Benil, Murcia, dejando a un municipio totalmente consternado.

Manuela, amiga de la familia de la madre del menor, ha entrado por teléfono en el programa de 'Espejo Público' dónde ha explicado que días antes del homicidio había visto al padre del niño por la calle 'sonámbulo ' e 'ido', situación que le extrañó y comentó con vecinos que le transmitieron que se encontraba medicado y posiblemente padecía depresión. Explica que la pareja llevaba dos años separada, pero la gente de su entorno cercano, fuera de la familia, no eran conscientes de las situaciones vividas por la familia, ya que "la mujer es muy 'hermética' para contar las cosas de su casa".

La madre del menor ya había avisado con anterioridad de que el hombre presentaba ciertos comportamientos suicidas y que no garantizaba la seguridad de su hijo dejándole con él. Además el padre del menor tenía una orden de alejamiento hacia la madre por malos tratos, pero el régimen de visitas no había sido modificado. Beatriz de Vicente, abogada, asegura que solo un 3% de las órdenes de alejamiento que se establecen en violencia de género conllevan la suspensión del régimen de visitas.

Asimismo, la abogada comunica que si el individuo presenta trastornos mentales, el riesgo se incrementa y tendría que analizarse el caso para tomar las medidas correspondientes. Al igual que plantea la idea de que se trate de un crimen por 'síndrome de medea' pero a la inversa, en el que el padre utiliza al hijo como vehículo perfecto de venganza, para hacer daño a la madre.

La familia se cercioró de lo ocurrido cuando el hombre no entregaba el hijo a la madre, que dio la voz de alarma al no tener noticias. Los agentes llegaron a la vivienda del individuo que se hallaba cerrada. Al acceder se encontraron con el triste suceso.