El mejor amigo del hombre que acabó con la vida de su hijo en Beniel y después se suicidó desvela en el programa de 'Espejo Público' la obsesión que tenía el parricida con su exmujer.

Explica que el aspecto de David, el padre del menor, cambió radicalmente desde que su exmujer se fue de casa y comenta que iba a su bola y la mente la tenía perdida. "Su tremenda obsesión por Laura, saber a dónde iba, dónde estaba en cada momento, se convirtió en su forma de vida", explica.

Además, el mejor amigo manifiesta que no tenía trabajo a causa de una enfermedad y padecía de vértigo que le impedía agacharse, por lo que le había trasladado en varias ocasiones que no tenía dinero en casa.

De la misma forma, ha desmentido rotundamente que David consumiese drogas o bebiese.

Respecto a la relación con sus hijos, el amigo ha aclarado que con el mayor apenas había contacto y al menor le daba un poco de lado. Ha añadido también que en general nunca solía subir el hijo pequeño a la casa del padre. "Alguien le vio entrar al portal y dice que el chaval lloraba. Da la casualidad de que estaba parado en un semáforo y lo vio", explica.