La mujer tiene paralizada la pensión y no tiene ingresos para hacer frente a la deuda de 200.000 euros que le reclama el banco. Le concedieron una hipoteca con opción a compra a través de la dación en pago. El problema está en que ella firmó la hipoteca con un banco que quebró y el que se hizo cargo de su deuda le reclama ahora el dinero.

Sus vecinos se han volcado con ella con una gran ola de solidaridad y han organizado distintas manifestaciones para pedir que no fuera desahuciada de su casa. Las cámaras de 'Espejo Público' han sido testigos de excepción del momento en el que le han comunicado a esta mujer que el desahucio se ha pospuesto 3 meses por un informe del Ayuntamiento acredita la "vulnerabilidad social y económica" de su familia.