Paloma y David llevaban meses planeando su boda con mucha ilusión. El lugar y la fecha lo tenían claro, el 24 de octubre en el Valle de los Caídos. Cuando pusieron la fecha, meses antes, desconocían que esa sería el día de la exhumación de Franco.

Cuentan que eligieron la Basílica del Valle porque la joven había pasado su infancia en esa zona con su familia y le traía bonitos recuerdos. Asimismo, el coro de la Basílica, famoso por sus voces blancas, les cautivó.

"Nos pareció una opción bonita, aunque estaba politizado. Pero si yo soy español y quiero llevar una bandera de España o casarme allí no quiero que se me tache de franquista", señalaba el novio.

A una semana de la boda cerraron el Valle y el prior les confirmó que en esa fecha exhumarían al caudillo. Descartaron hacerlo allí ya que el Valle estaba lleno de Policía y Guardia Civil armada, así como de gente quejándose "porque querían ir a misa y no les dejaban".

En tan sólo una semana esta pareja tuvo que buscar una alternativa y encontró una parroquia cercana al Valle donde pudo disfrutar de un día tan especial.