María fue al primera mujer del parricida de Castellón que acabó con la vida de sus hijas antes de suicidarse. Se separó de él tras reiteradas amenazas y agresiones. Cuenta que en el viaje de novios se empezó a dar cuenta de que su pareja era agresiva. Tras algún episodio violento, descubrió que su entonces marido tomaba drogas.

En una de las últimas agresiones le amenazó con denunciarle a la Policía y su marido le aseguró que si él tenía que salir de casa "lo haría antes ella con los pies por delante".