Sergio, el presunto asesino del crimen de Meco, en declaraciones ante el juez, ha manifestado que en el momento de la muerte de Miri él estaba jugando a la consola. Explicó que se enteró cuando llegó su novia, ya que ambos se extrañaron de que la joven llevara tanto tiempo fuera de casa paseando a los perros.

Además, dijo que en el tanatorio no se quitó el abrigo al estar entrando y saliendo continuamente para fumar y que las heridas que presentaba eran a causa de su empleo.

Sin embargo, el abogado de la familia de Miriam Vallejo, señala en el programa de 'Espejo Público', que la versión de Sergio tiene contradicciones, no tanto en lo que cuenta sino en sus actos ya que carece de sentido la ropa que llevaba en el velatorio y el tanatorio, a demás de las lesiones que tenía en la cara y en las manos. "Por su trabajo en mantenimiento es complicado creer que tenga heridas en la cara", explicada el abogado.

Por último, el jurista ha apuntado que el joven contestó durante la declaración siempre de una manera "más o menos segura y tranquila" y los ojos los tenía enrojecidos "no se sabe si de llorar o de no haber dormido los días anteriores".