La joven se niega a hablar con su abuelo, únicamente lo ha hecho con su madre pero se niega a abandonar la propiedad del anciano. Amelía, tía de la joven, asegura que la relación con la familia materna siempre ha sido conflictiva. En una ocasión intentó agredirles y acabó en un centro de menores. Fue su padre quien se la llevó con él a Madrid después de que los progenitores se separaran. Entiende que la relación con su padre tampoco ha sido satisfactoria y Paula ha decidido entrar en la propiedad del abuelo.

Relata el anciano que la empresa 'Desokupa' ha intentado sacarlos del inmueble (la joven vive con su pareja) sin éxito, ya que siempre hay algún menor en el domicilio. Por lo que sospecha que no se trata de una acción aislada de su nieta, sino que hay detrás un grupo organizado.

Vicente compró ese piso hace 6 años y su nieta no figura en las escrituras ni tiene ninguna autorización para residir en él.