Paloma no puede creerse aún la encrucijada legal en la que se encuentra. Esta mujer fue atacada por dos perros de raza 'pitbull' cuando intentaba salvar la vida a una anciana.

"Llevaba un plumas gordo que me salvó la vida" asegura. Tras el ataque de los perros esta mujer sufre graves secuelas físicas y psicológicas. "No puedo salir sola a la calle, tengo miedo. Cuando oigo ladrar a un perro me quedo pegada al suelo y empiezo a llorar", relata.

El nuevo varapalo le ha venido dado por la justicia. Paloma ha sido condenada a pagar 7.000 euros en concepto de las costas del juicio. Denunció al hombre al que se le escaparon los perros pero en realidad los dueños eran sus hijos y ahora la Justicia le obliga a pagar las costas judiciales de los tres.