Un grupo de jóvenes aragoneses celebraba una despedida de soltero y para iniciar la fiesta cogieron un AVE dirección Sevilla donde se encontraron con el expresidente Mariano Rajoy.

El novio iba vestido de cucaracha en homenaje a un bar del casco antiguo de Zaragoza. Al encontrarse con el expresidente le pidieron posar para una foto a lo que el del PP accedió amablemente a juzgar por la instantánea.

Aseguran los jóvenes que Rajoy se tomó un whisky con ellos a la salud del contrayente.