Los Mossos han detenido a una persona relacionada con la desaparición de Mónica Borrás. Fue su domicilio habitual el último lugar donde se vio a la mujer. Desapareció el pasado 7 de agosto. Su expareja, Jaume, dijo que habían tenido una fuerte discusión tras la que ella se marchó dando un portazo.

Mónica dejó su bolso, móvil y enseres personales en su domicilio. Desde que se le perdiera la pista no ha habido movimientos en sus cuentas bancarias. Los investigadores pensaron desde un primer momento que no se trataba de una desaparición voluntaria.

El domicilio de la desaparecida ya ha sido registrado. Jaume, el detenido, fue en su día pareja sentimental de la desaparecida y ahora era solo compañero de piso. En su declaración el sospechoso dijo que tuvieron una discusión y Mónica se marchó. "Acababa de volver de Menorca de pasar unos días con sus amigas, nos íbamos a ir juntos a pasar unos días a Vilanova", aseguró ante los agentes.