En el municipio español de Santa Pola, la policía realizó una impresionante persecución con la que pudieron detener a tres atracadores que se habían hecho con un botín de más de 100.000 euros.

Los detenidos asaltaron una vivienda mientras la dueña se encontraba en el interior. La amordazaron y amenazaron con un cuchillo para robarle, entre joyas y otros enseres, la cantidad aproximada de 102.000 euros.

Dos días después del arresto, los agentes detuvieron a una pareja que fue la responsable de la organización del asalto. Ambos contrataron a los tres ladrones para llevar a cabo la operación.