El violador detenido engañó a sus víctimas ofreciéndoles falsas ofertas de empleo de masajistas, camareras o recepcionistas de spa erótico solicitándoles fotografías con poca ropa. Una vez que accedían, se hacía pasar por el jefe de la empresa. Se insinuaba y se aprovechaba de ellas, en caso de que se negasen les ofrecía mayores cantidades de dinero.

La detención se ha llevado a cabo tras varios años de investigación que se han solventado con una gran actuación de los agentes de la Policía Nacional.