Fue la hermana de la víctima la que dio con la primera pista del caso: Joshua había cambiado su foto en su WhatsApp. En la nueva imagen aparecía el sospechoso de su asesinato. Este sospechoso, Andrés, sigue en busca y captura, pero su novia, María, que también estaba presente la noche del crimen, se entregó en comisaría. Ya ha declarado ante el juez incurriendo en multitud de contradicciones. Si en un primer momento se entregó asegurando que ella no sabía nada, posteriormente en su relato cuenta minuciosamente cómo se produjeron los hechos.

El día de su asesinato, Joshua pasó la noche en un bar que solía frecuentar. Allí se encontró con Andrés y su novia María. Y también con otra pareja de amigos, quienes han sido claves en la investigación. María aseguraba en su declaración que conoció a la víctima esa misma noche.

Aseguraba que transcurridas varias horas Joshua se queda sólo con Andrés y María. Relata que su pareja se quedó hablando a solas con Joshua y le pidió que esperara en el coche bebiendo y con la música puesta.

Destaca que les vio forcejear y posteriormente a la víctima en la arena. Acto seguido, entre lágrimas, María cuenta cómo su pareja metió el cadáver de Joshua en el maletero del coche. Un mes después del asesinato, el 24 de enero, ella se entrega aunque su exnovio y autor material del crimen, Andrés, continúa desaparecido.