Triángulo criminal y triángulo amoroso. Los tres implicados, tanto los dos acusados, como la víctima, pertenecían a la Guardia Urbana. Se trata de Rosa y Albert, amantes y acusados de la muerte de Pedro, pareja sentimental de ella. Su cuerpo fue hallado, calcinado, en el maletero de un coche. Rosa esgrime cuatro argumentos para acusar a Albert: amor, celos, la extrema violencia de Albert y su carácter miedoso.

Rosa asegura que estaba enamorada de Pedro y que los celos habrían llevado a Albert a terminar con la vida de Pedro. Además en sus declaraciones judiciales ponía de manifiesto el carácter violento del que fuera su amante. Ella se presentaba como una mujer "con rasgos de personalidad de base de tipo evitativo y dependiente", por lo que se mostraba incapaz de ejecutar el crimen.

En el registro del teléfono móvil de Rosa la Policía encontró varias instantáneas que revelaban una relación sentimental continuada en el tiempo con Albert.

La Fiscalía pide 25 años de cárcel e inhabilitación absoluta para Rosa y 24 para Albert, a la espera de que se celebre el juicio. Consideran que la muerte de Pedro fue un delito de asesinato por alevosía.