Alfonso Egea ha tenido acceso al escrito íntegro de defensa de Rosa Peral. Rosa asegura que estaba enamorada de Pedro y que los celos habrían llevado a Albert a terminar con la vida de Pedro.

Además en sus declaraciones judiciales ponía de manifiesto el carácter violento del que fuera su amante. Ella se presentaba como una mujer "con rasgos de personalidad de base de tipo evitativo y dependiente", por lo que se mostraba incapaz de ejecutar el crimen.