Los investigadores estudian más muertes similares a la de Marta Calvo, en Valencia y en otras regiones. Se ha reabierto el caso de una prostituta, fallecida tras mantener relaciones y consumir cocaína, con el sospechoso, en Ruzafa.

Son tres los casos en los que se repiten las mismas circunstancias: las víctimas mueren con droga en los genitales. Los agentes se preguntan si este es el 'modus operandi' de un asesino en serie.

Una prostituta que mantuvo relaciones sexuales con el acusado del crimen de Marta Calvo cuenta que ella misma podría haber sido la víctima. Dice que Jorge Ignacio contactó con ella por una web y se la llevó a su casa en Manuel (Valencia).

Allí, le pidió que consumiera drogas, pero ella se niega. Según cuenta esta testigo, Jorge Ignacio mezcló la droga con una bebida. Ella no pierde el conocimiento, pero sabe que él mantiene relaciones con ella.

Cuando se despeja, se da una ducha y descubre que tiene cocaína en sus genitales. Se marcha apresuradamente. A esto hay que sumar el testimonio de otra prostituta, que relata que Jorge Ignacio fue muy insistiente, e incluso violento, pidiéndole que se drogase antes de mantener relaciones.