Jaume Badiella convivía con la víctima y eran expareja. Fue él quien avisó a los Mossos d' Esquadra de la desaparición. Aseguraba en su declaración que tras una discusión Borrás salió del domicilio y nunca volvió. Sin embargo, las cámaras de los establecimientos cercanos a la vivienda no registraron que Mónica hubiera salido de casa, por lo que la investigación siempre puso el punto de mira en la vivienda.

Este miércoles los agentes desmantelaron el domicilio y con la ayuda del técnico del georradar Luis Avial determinaron que el cadáver se encontraba en un punto del jardín.

Cuenta Avial que en ningún momento de la búsqueda el presunto asesino se mostró colaborador, sin embargo su actitud cambió cuando la maquinaria localizó el cadáver. Tal y como ha podido saber Nacho Abad, cuando Badiella vio que iban a desenterrar el cuerpo rompió a llorar y dijo: "Sí, la maté yo".