Iñaki Urdangarin abandonará la prisión de Brieva (Ávila) para realizar tareas de voluntariado en el Hogar Don Orione, en la madrileña localidad de Pozuelo de Alarcón. Francisco Sánchez Moreno es director del centro y asegura que las principales tareas que se realizan con coser, planchar o hacer deporte. Dada la condición de deportista del marido de la infanta Cristina, barajan que ayude a los internos a través de ejercicios de psicomotricidad y deporte adaptado.

Fundado en noviembre de 1967 por la Congregación religiosa Pequeña Obra de la Divina Providencia, esta institución cuenta con unos 100 profesionales y presta ayuda a 114 personas.

Las personas a las que Urdangarin prestará ayuda necesitan apoyo las 24 horas y para cualquier actividad de la vida diaria; el 30% está en silla de ruedas o presenta problemas severos de movilidad; el 45% no tiene comunicación verbal y el 50% sufre deterioro cognitivo y físico prematuro por envejecimiento.