La combinación de la elevada velocidad sumada a una insuficiente presión en las ruedas causaron el fatal accidente que le costó la vida al futbolista José Antonio Reyes y a uno de sus primos, mientras que el tercer ocupante, también primo del jugador, se encuentra en estado grave.

Tal y como ha apuntado Nacho Abad, el tercer ocupante del coche salió ardiendo del vehículo. "La escena fue dantesca", señala. Asegura el periodista que según algunas personas que pasaron por el lugar de los hechos el joven fue atendido en el lugar de los hechos.

En un primer momento se especuló con que la baja presión de las ruedas podría haber contribuido al siniestro, sin embargo, Nacho Abad ha confirmado que el neumático delantero derecho reventó a consecuencia del impacto del vehículo contra las vallas laterales antes de salirse de la vía.

Fuentes del caso han confirmado a Nacho Abad que el siniestro se desencadenó tras una distracción o fallo humano de Reyes, que circulaba con el cinturón de seguridad puesto.

Todo apunta a que el futbolista circulaba a una elevada velocidad, sin embargo para calcular la cifra exacta es necesario un pormenorizado estudio que aún no ha finalizado.