Este conductor de Uber explica que en el momento de la agresión a la hija de Carlos Sainz y una amiga se encontraban circulando por la A-6, a 15 metros de llegar a la estación de Moncloa que colindaba con una parada de taxis.

Fue en ese momento cuando vio a un taxista coger una piedra. "Entramos en 'shock' yo y las dos chicas que iban conmigo. Frené el coche a ver qué había pasado porque el estruendo fue espectacular, saltaron los cristales y alcancé a ver de reojo el cristal destrozado", relata.

Minutos después fue a buscar a la Policía. Destaca que si la piedra se llega a desviar 2 centímetros las consecuencias hubieran sido "muy muy serias".