Cuenta Antonio, el conductor del vehículo, que el acoso comenzó cuando entraron a un túnel cuya velocidad estaba limitada a 80 kilómetros por hora. "Empezó a hacernos señas con la luces y a meter el morro pitando. Fue una situación terrible, lo pasamos muy mal", lamenta Antonio.

Supone que lo que le molestó al conductor del camión fue que respetara el límite de velocidad de la carretera porque iría con prisa. "Tuve que acelerar de 80 a 92 kilómetros por hora y saltarme un radar", asegura.

La Policía foral de Navarra lo está tramitando como una denuncia administrativa por conducción temeraria. El camionera, de 45 años y nacionalidad rumana, no negó los hechos en ningún momento. La Policía ha comunicado que a este conductor temerario le quedaban dos puntos en el carné.