El joven que iba al volante del vehículo siniestrado en Galisancho (Salamanca) dio positivo en el test de alcohol y drogas. La noche en la que perdió el control del Fiat Stilo en el que viajaban 6 personas había consumido cocaína, anfetaminas y alcohol. Un coktail mortal que habría consumido a lo largo de una noche de fiesta de la que regresaba.

En el pueblo salmantino de Alba de Tormes donde vivían las víctimas nadie da crédito a las trágicas muertes de estos 4 jóvenes de entre 17 y 20 años. Muy queridos y conocidos por todos los vecinos, los fallecidos han recibido sepultura en un emotivo funeral.

La abogada Beatriz de Vicente ha recordado que la ley ha endurecido sus penas con quienes se ponen al volante de un coche bajo los efectos del alcohol provocando víctimas mortales. Señala que este joven, que acabaría de recuperar su carné de conducir tras un año sin el permiso, podría enfrentarse a una pena de prisión de hasta 9 años de cárcel por cuatro homicidios imprudentes.