En uno de los casos fueron los padres quienes colocaron una grabadora en la mochila de la menor. Sospechando que a su hija le pasaba algo en el centro, dados los continuos ataques nerviosos que padecía, descubrieron que la pequeña era víctima de insultos y humillaciones constantes. Entre las humillaciones que expresaban las docentes había frases como: "Esta niña tiene el cerebro cascado", o "En el manicomio de Miraflores había este perfil en adultos".

Antonio Guerrero, que dirige una fundación dedicada a la integración de personas con diversidad funcional, está al tanto de varios casos de padres que han detectado abusos a sus hijos en este centro. Señala que otros progenitores denunciaron que unas profesoras habían compuesto un villancico para burlarse del aspecto físico de un niño con autismo.

En un tercer caso un niño volvió a su casa con lesiones en la cara. Desde el centro le dijeron a la familia que el niño se había golpeado él solo al tirar un zapato al aire, sin embargo el pequeño contó ante el juez que el pequeño casi da a la profesora con el zapato y esta se volvió hacia él y le agredió.