Relata que normalmente alquila la habitación a una sola persona pero en este caso accedió a que fuese una pareja dado que iban recomendados por una tercera persona de confianza. Cuenta el casero que "la pareja tenía piercings, tatuajes, pero nada raro" que le hiciera sospechar.

"No discutían, más bien podía ser lo contrario, se llevaban bastante bien aparentemente". El casero recibió un mensaje de WhatsApp de la víctima en el que le decía que dejaba el piso al haber roto la relación sentimental. Ahora sospecha que este mensaje puso escribirlo el presunto asesino "para no delatarse".

Define al presunto asesino como una persona muy amable: "Simpático no es la palabra, es amable", matizaba. Comenzó a preocuparse la joven cuando recibió una llamada de la madre de la víctima en diciembre de 2018 en la que le decía que no sabía nada de la chica. Entonces se interpuso la denuncia y comenzó una operación policial con la que colaboró en todo momento.

Recuerda haber escuchado "una fortísima discusión" en octubre de 2017 que coincide con el momento en que dejó de ver a la joven, probablemente la discusión que le causó la muerte, señala.