Aseguran estas vecinas que algunos de los pisos han sido okupados por personas muy violentas. "No podemos más, no descansamos por las noches. La gente tiene hijos pequeños y se encuentra con situaciones muy delicadas", apunta.

Los destrozos de este colectivo han obligado a los vecinos a emprender varias derramas para subsanar los daños. Cuentan que hace poco una persona con un cuchillo apareció gritando que necesitaba drogas a altas horas de la madrugada. "No sabemos qué hacen. Se pasan la noche de juerga y durante el día siembran el caos", afirma una de las vecinas que se atreven a hablar.

Los afectados han avisado a los bancos propietarios de los pisos que aseguran haber puesto la denuncia. Señalan que cuando han intentado denunciar esta situación ante los Mossos estos les indican que debe ser el propietario quien interponga la queja.