Asegura que el padre del menor le contó que era él quien estaba mirando al niño en el momento que se produjo la fatal caída. "Me ha contado que su mujer le dijo que lo vigilara un segundo porque iba a llamar por teléfono al trabajo", señala Juan Cano.

"El padre ya tenía el corazón roto en mil pedazos por la muerte de su otro hijo"

"La madre estaba mirando al niño y le dijo "Jose vigílalo tú un segundo que tengo que llamar al trabajo". Él estaba echando unos troncos de leña a la paella que estaban preparando y cuando se da la vuelta el niño ha echado a correr", cuenta el periodista.

Sostiene también que cuando el niño cayó él estaba a unos 10 ó 15 metros de distancia y no pudo alcanzarlo. Fue su prima la que les alertó y vieron cómo corría. Juan Cano asegura que los padres de Julen siguen aún muy afectados por la muerte de su otro hijo, que falleció en 2017 de un fallo cardíaco súbito.

"Él me dice que ya tenía el corazón roto en mil pedazos y ahora lo tiene en tres mil", añade. A los padres les ha costado mucho conciliar el sueño. La primera noche la pasaron dentro del coche sin dormir y ahora se les ha habilitado una carpa.